martes, 19 de febrero de 2013

Por las elecciones, comercio informal repuntó en ventas



Ni la lluvia ni la falta de transporte, a las 05:00 de ayer, fueron impedimentos para que Segundo González se instalara con su puesto de utensilios de cocina en las inmediaciones del colegio Sagrados Corazones, en la Av. Quito y El Oro.
González, cargando un bolso y varias fundas en las manos, fue uno de los primeros comerciantes en llegar al lugar, y aunque le costó trasladarse desde su casa, en el Guasmo, esperaba que durante la mañana y tarde de ayer sus ventas aumentaran más que en otros días.

Él, al igual que otros vendedores de comida, productos de belleza y demás artículos, aprovecharon el proceso de sufragio nacional realizado desde las 07:00 hasta las 17:00 de ayer para aumentar sus ingresos económicos.

A pocos metros estaba Nancy Calero. La joven, junto con sus dos hijos, abrió su puesto de tiro al blanco a las 07:00. El sitio, que estaba rodeado de muchos comercios de alimentos, fue uno de los que llamaron la atención, ya que hubo quienes luego de sufragar se desestresaron con el juego, como Hugo Merelo, que invirtió $ 2 en seis rondas de disparos. Al final no obtuvo el premio de $ 20 que deseaba, pero sí ganó varias golosinas.
Otra persona que también se benefició con la jornada del sufragio fue Martha Pincay. Ella tenía un puesto de llapingachos afuera del colegio Provincia de Pichincha, ubicado en las calles 4 de Noviembre y Callejón 8, en la parroquia Letamendi, en el suroeste de la ciudad.

La mujer desde la tarde del sábado había estado preparando los alimentos que vendería ayer. “A las cinco de la tarde me puse a aliñar el chancho y compré las papas para las tortillas”, dijo Pincay, quien a las 11:00 de ayer tenía una venta de $ 100 y para el final de la tarde esperaba superar los $ 200.

Ese no fue el único sector donde el comercio informal se avivó. Los alrededores del colegio Aguirre Abad y la Universidad Laica Vicente Rocafuerte se vieron abarrotados de vendedores que expendían todo tipo de bebidas y alimentos, como fritada, chuzos y platos fuertes.



OPINION PERSONAL

Interminablemente escuchamos hablar de los inconvenientes que causa el comercio informal en la vida de la sociedad, se dice que estimula problemas de tráfico, provoca la piratería, que no paga impuestos y perjudica el comercio establecido, pero lejos de eso que hay detrás de los comerciantes informales, cuales son los orígenes que los orillan a cometer una acción que para muchos puede ser informal y hasta ilegal, ¿son en realidad estos comerciantes la raíz del problema o son sencillamente víctimas de las malas administraciones, el desempleo y los altos impuestos? La respuesta la dejo a su criterio

LA INFORMALIDAD: ESCAPE Y EXCLUSIÓN


“hay dos tipos de reacción de un activista ante su descontento con la organización a la que pertenece o con la que trata: expresa sus quejas y sigue siendo miembro o cliente  con la esperanza de mejorar la situación o escapa de la organización  y se va con  sus asuntos a otra parte”. (Alberto O. hirshman 1981. pag.246)



La informalidad es un problema que ha cautivado la atención cada vez  más, debido a que es una barrera al crecimiento económico y al bienestar social.

Su mayor aumento sucedió en los años noventa según indican distintos indicadores.

El mero hecho que sea necesario utilizar diferentes medidas de la informalidad que  capten distintos enfoques del fenómeno, sugiere que no se sabe a ciencia cierta lo que es en realidad, ni como se debería estudiar.

Su nivel de complejidad radica en que no es seguro que se este abordando un solo problema, sino que por el contrario sea una variedad de fenómenos diferentes los que se agrupan en este termino general, que si bien resulta conveniente, no es muy útil. Es evidente que esto plantea dificultades especiales para un informe sobre la informalidad.

Dentro de los fenómenos antes mencionados, los mas importantes son la falta de oportunidad laboral, a la que se encuentran sometidos la mayoría de países subdesarrollados; los desplazamientos y migraciones que se realizan año tras año desde los sectores rurales hacia las principales ciudades y el alto índice de pobreza de muchos entes sociales.

Son por estos motivos, que abro una petición a los organismos gubernamentales para que enfoquen mas sus esfuerzos para reducir estas altas tasas que poco a poco están carcomiendo la calidad de vida de las personas y el crecimiento generalizado del país.


TIENDA DE BARRIO: EL NEGOCIO MÁS COMÚN EN MEDELLÍN


Factores como crisis económica e incertidumbre laboral hacen que aumenten estos establecimientos.



Hace seis años Ángela López sostiene su hogar por cuenta de una tienda en el sector de la Mota. Esa manera de ganarse la vida es la misma de 7.858 hogares en Medellín que encuentran su sustento por medio de esos pequeños locales, por lo general, ubicados en casas.

trás el  reciente censo Infocomercio, realizado por Servinformación para el periodo 2011 - 2013, en la capital antioqueña hay una tienda por cada 308 habitantes, ubicando este negocio en el número uno del ranking de los 10 más comunes en la ciudad.

El fenómeno del crecimiento de este tipo de establecimientos se da en la mayoría del país y es explicado por Marcelo Carrascal, gerente de Infocomercio, por la informalidad del ingreso económico de los colombianos.

“Mucha gente esperaba que las tiendas de barrio fueran desapareciendo dada la proliferación de almacenes de cadena. Pero estos lugares han perdurado por temas como el desempleo”, explica, al anotar que “lo más fácil para la gente es montar una tienda de abarrotes en el garaje de su casa”.

Ángela es un ejemplo de ello. Perdió su empleo en un almacén de repuestos y consideró que tener una tienda era la alternativa más fácil para emplearse y criar, de mejor manera, a sus tres hijos.
Admite que antes de tener la Charcutería Portales, pensó en una panadería, otro negocio popular de la ciudad, pero al que las tiendas triplican a la hora de los paisas decidir ser independientes.
El caso de Ángela es, para Esperanza Arango, directora de Investigación de FENALCO, el mismo de personas que no han ingresado al mercado laboral formal y este negocio les representa, además de una baja inversión, la oportunidad de conocer la comunidad.

“En las tiendas se venden productos de consumo masivo que es lo que más se demanda en los barrios, donde está la mayor población consumidora”, indica.
Resalta que el servicio del tendero también es valorado porque fían y pueden comprar lo del diario (dosis personales como el shampoo, jabón o leche).

Ese ‘menudeo’ no es mirado con buenos ojos por algunos economistas que no creen que las tiendas aporten mucho al crecimiento del país. “Por ser pequeños no facturan lo necesario para ser grandes contribuyentes.
Pero algunos ya han empezado a tributar dando el paso a minimercados y tener ventas importantes”, dice Arango.
Ese lugar, casi invisible que le dan unos a ese negocio dentro de la economía nacional, tiene sin cuidado a Ángela. Para ella, lo más importante es que puede sobrevivir y cumple diariamente con los pagos a sus proveedores.

Desde años atrás, las tiendas de barrio se han convertido en la oportunidad económica de muchos colombianos. Su fácil montaje y manejo, así como el tener clientes permanentes, son algunas de las razones por las que, por ejemplo en Medellín, son el negocio más popular.
Según el más reciente censo Infocomercio, realizado por Servinformación para el periodo 2011 - 2013, en la capital antioqueña hay una tienda por cada 308 habitantes, ubicando este negocio en el número uno del ranking de los 10 más comunes en la ciudad.

El fenómeno del crecimiento de este tipo de establecimientos se da en la mayoría del país y es explicado por Marcelo Carrascal, gerente de Infocomercio, por la informalidad del ingreso económico de los colombianos.


OPINIÓN PERSONAL:

Percibir el negocio como una empresa es clave para crecer y llegar a ser más amplio, el formato de tienda más grande que existe. Es el logro de un empresario, que busca instrumentos para formalizar y obtener una administración segura y practica de su negocio.
De esta idea es que un número significativo de tenderos manipulan su establecimiento de forma técnica y profesional.   
Pero eso si cultivando ciertas características como las buenas relaciones con la comunidad y asumiendo un interés persistente por ser cada vez mejores personas y comerciantes es que los tenderos deberán crecer con sus establecimientos.

'PIRATERÍA' VIAL SOFISTICÓ SU OPERACIÓN DÍA A DÍA


La ‘piratería’ del transporte en Medellín paso de ser  negocio
de pocos a una operación compleja que mueve millones de
pesos, y de allí su “sofisticación”.

Radios de comunicaciones para evadir los controles
de las autoridades, amenazas con armas de fuego
a agentes de transito, licencias de conducción falsas
y hasta motos para controlar a los competidores
en las vías y obligar los pasajeros a utilizarlos, son
las estrategias que, según revelo una agente de
transito a un periódico local de la cuidad de Medellín (ADN),
utilizan los informales.

Durante años el control se realizó por los agentes de
tránsito que poco a poco y debido a insultos, disparos
y hasta golpizas primero y a amenazas ‘personalizadas’
después, llevaron a que se requiriera el apoyo de
policías armados en los operativos.

“Esto paso de un tema de movilidad y de quitarle
pasajeros a una empresa de buses, a un tema de
seguridad ciudadana”.

Cuando las licencias de los  conductores son
suspendidas, obtienen unas fraudulentas y no
se cuenta con sistemas de comprobación en línea.
“yo a estos grupos los llamo ‘organización’ que
trascendió de la informalidad a la ilegalidad.

¿Qué hace un conductor informal con armas
 de fuego en su vehículo? La cuidad tiene que
ponerse seria con este tema”, dijo un agente de 
transito que fue entrevistado.

la informalidad no es solo un caso a nivel comercial
sino, también como se percata día a día en todos
los sectores la podemos encontrar creciendo, debido
a esas faltas de controles y prevenciones por parte 
de los entes responsables de realizarlas.