domingo, 7 de octubre de 2012

Disturbios en el centro de medellin por Venteros Ambulantes




UNA ILUSIÓN O UNA PRONTA TORMENTA LABORAL EN COLOMBIA



Cuando  hablamos del crecimiento económico que ha tenido Colombia en los últimos años pensamos que todo esto es debido al gran auge de los buenos negocios y de la reducción del desempleo, pero sin embargo la otra cara de la moneda muestra que este desempleo ha disminuido significativamente gracias al aumento descontrolado del “Comercio Informal” (CI).


¿Pero que tan positivo el es crecimiento y ha que se refieren cuando hablan de CI? 

Este no es un crecimiento positivo sino un problema de orden socio económico de alta envergadura que día a día muestra la mala gestión que tiene el gobierno para generar empleos formales y óptimos que brinden las condiciones mínimas laborales como lo son las prestaciones sociales.

El  CI en primer lugar, es  un trabajo no declarado, no protegido, no cubierto por la seguridad social ni pagado bajo las leyes del salario mínimo, e igualmente, es aquel al que se le facilita la evasión y el fraude de la seguridad social, el impuesto a la renta y el IVA.

En segundo lugar, dicha actividad es enfrentada en su mayoría por grupos marginados como los desempleados cuyo salario de reserva ha caído, los pobres y los inmigrantes.

En tercer lugar, las condiciones de trabajo en el CI son inferiores a las del sector formal en cuanto a higiene, condiciones de salud y seguridad. Por estas razones, cualquier refinanciamiento en la determinación del sector informal no sólo precisan y aumentan el conocimiento sobre el desarrollo económico de Colombia sino que ayudan a identificar con precisión muchas de las variables sobre las cuales debe actuarse en la medida en que se desee avanzar en términos de modernización, regulación y mejoramiento de la calidad de vida.

Beethoven Herrera, profesor de Ciencias Económicas de la UN, Habló del problema del sector informal en Colombia: “En  Colombia hay una exclusión violenta campesina, sumada al cambio técnico, pero que se agrava con la competencia directa con productos extranjeros. Esto rompe la producción nacional y lanza a los colombianos a la calle y al rebusque”.

Héctor Vásquez, coordinador del Área de Investigación Sindical de la Escuela Nacional Sindical de Colombia, completo la apreciación de Herrera: “aproximadamente el 60% de la población ocupada está en el sector informal, en actividades de trabajo por cuenta propia o de rebusque que no garantizan recursos seguros y están al margen de la protección social. En el país, solo una tercera parte de los trabajadores está incluidos en la seguridad social”.

No obstante, el crecimiento de la economía de nuestro país no está basado en los sectores o actividades económicas que generen empleos y aseguren protección social, podemos afirmar.

A todas las anteriores afirmaciones podemos anexar y con esto concluir que mientras se siga generando empleo en las condiciones que lo estamos haciendo, la informalidad laboral no se disminuirá.

Yeison Gallego
E. de Economía
U. de Antioquia