UNA ILUSIÓN O UNA PRONTA TORMENTA
LABORAL EN COLOMBIA
Cuando hablamos
del crecimiento económico que ha tenido Colombia en los últimos años pensamos
que todo esto es debido al gran auge de los buenos negocios y de la reducción
del desempleo, pero sin embargo la otra cara de la moneda muestra que este
desempleo ha disminuido significativamente gracias al aumento descontrolado del
“Comercio Informal” (CI).
¿Pero que tan positivo el es crecimiento y ha que se
refieren cuando hablan de CI?
Este no es un crecimiento positivo sino un problema de
orden socio económico de alta envergadura que día a día muestra la mala gestión
que tiene el gobierno para generar empleos formales y óptimos que brinden las
condiciones mínimas laborales como lo son las prestaciones sociales.
El CI en primer
lugar, es un trabajo no declarado, no
protegido, no cubierto por la seguridad social ni pagado bajo las leyes del
salario mínimo, e igualmente, es aquel al que se le facilita la evasión y el
fraude de la seguridad social, el impuesto a la renta y el IVA.
En segundo lugar, dicha actividad es enfrentada en su
mayoría por grupos marginados como los desempleados cuyo salario de reserva ha
caído, los pobres y los inmigrantes.
En tercer lugar, las condiciones de trabajo en el CI
son inferiores a las del sector formal en cuanto a higiene, condiciones de
salud y seguridad. Por estas razones, cualquier refinanciamiento en la
determinación del sector informal no sólo precisan y aumentan el conocimiento
sobre el desarrollo económico de Colombia sino que ayudan a identificar con
precisión muchas de las variables sobre las cuales debe actuarse en la medida
en que se desee avanzar en términos de modernización, regulación y mejoramiento
de la calidad de vida.
Beethoven Herrera, profesor de Ciencias Económicas de
la UN, Habló del problema del sector informal en Colombia: “En Colombia hay una exclusión violenta
campesina, sumada al cambio técnico, pero que se agrava con la competencia
directa con productos extranjeros. Esto rompe la producción nacional y lanza a
los colombianos a la calle y al rebusque”.
Héctor Vásquez, coordinador del Área de Investigación
Sindical de la Escuela Nacional Sindical de Colombia, completo la apreciación de
Herrera: “aproximadamente el 60% de la población ocupada está en el sector
informal, en actividades de trabajo por cuenta propia o de rebusque que no
garantizan recursos seguros y están al margen de la protección social. En el
país, solo una tercera parte de los trabajadores está incluidos en la seguridad
social”.
No obstante, el crecimiento de la economía de nuestro
país no está basado en los sectores o actividades económicas que generen
empleos y aseguren protección social, podemos afirmar.
A todas las anteriores afirmaciones podemos anexar y
con esto concluir que mientras se siga generando empleo en las condiciones que
lo estamos haciendo, la informalidad laboral no se disminuirá.
Yeison Gallego
E. de Economía
U. de Antioquia


No hay comentarios:
Publicar un comentario